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Todo lo que debes saber sobre los componentes de los coches

Los componentes de los coches llevan asociados una serie de especificaciones como una fecha de caducidad, por ejemplo. A continuación te acercamos todo lo que debes saber al respecto sobre ellos. Por ejemplo aunque no todos los componentes caducan los hay que sí.

Todo lo que debes saber sobre los componentes de los coches

Debes tener en cuenta que en función del tiempo que tengas previsto usar tu coche, el precio de sustitución de estas piezas es algo que deberías tener en cuenta a la hora de calcular el coste total de la propiedad de un vehículo. Mediante el panel del control que tienen los vehículos actuales es más fácil estar al tanto del momento en que debes hacer determinados recambios y reparaciones. Sólo hay que desembolsos económicos imprevistos.

Captura de pantalla 2017-11-17 a la(s) 10.17.38Bombillas

Por ejemplo en el caso de las bombillas debes tener en cuenta que suelen caducar cada dos y tres años, tras los cuales es probable que dejen de funcionar. Asegúrate de que su estado sea convenientemente revisado y, llegado el caso, se proceda a su debida sustitución.

Ruedas

Por su parte, los neumáticos no tienen una fecha de caducidad pero sí debes tener en cuenta el kilometraje de uso estipulado. Una vez llega a él es necesario proceder a su recambio, dado que lo más probable es que estén desgastados.

El primer criterio que se utiliza para decidir cambiar unos neumáticos es el referido al grosor del dibujo. Si éste no conserva una profundidad mínima de 1,6 mm debe cambiarse inmediatamente. También debes saber que aquellos neumáticos que hayan sido utilizados durante más de 5 años deberían ser, al menos, objeto de una revisión por parte de un taller especializado, para confirmar la integridad de todos los elementos.

Aquellos neumáticos que hayan sido fabricados hace más de 10 años también deben ser cambiados por cuestiones de seguridad.

Líquido de frenos.

Este punto es muy importante. Y es que nada menos que un 23% de los vehículos que circulan por las carreteras de nuestro país lo hacen con el líquido de frenos en mal estado. No obstante, quizá lo más preocupante es que las revisiones de ITV no tienen porqué detectar esta situación, dado que prestan muchas atención al reparto y efectividad de la frenada.

Lo más recomendable es que el líquido de frenos sea revisado en un taller mecánico que cuenta con el equipamiento adecuado. Para ello se ha de testar la calidad del vehículo de frenos, comprobando su punto de ebullición, con una muestra extraída del cilindro del freno principal.

Si el punto de ebullición no supera los 150ºC, el líquido está en buenas condiciones. Sin embargo, por encima de esa cifra, el rendimiento de los frenos puede estar en entredicho o se debe proceder a la sustitución del líquido.

Amortiguadores

Los amortiguadores pueden tener problemas de desgaste. El desgaste de los amortiguadores tiene mucho que ver con la forma de conducir, así como el tipo de terreno y geografía por el que su suela utilizar el vehículo de manera habitual.

El simple hecho de no utilizar los frenos adecuadamente antes de superar un obstáculo o badén puede acortar mucho la vida útil del sistema de suspensión de tu vehículo, el cual termina absorbiendo múltiples impactos totalmente innecesarios.

Sea cual sea tu caso, te conviene saber que los amortiguadores suelen necesitar ser reemplazados cada 60.000 kilómetros.

Airbag

El airbag es otro de los complementos que pueden dar problemas con el paso del tiempo. En función de la antigüedad del modelo de tu coche es posible que necesites proceder a cambiar el airbag cada 10 años. Ésta era la regla general, hace algún tiempo.

En los vehículos modernos cuentan con airbags preparados para durar toda la vida. En esos casos, sólo se necesita proceder a su sustitución en caso de sufrir un accidente de tráfico.

Catalizador

Por lo que respecta al catalizador de un vehículo decir que presenta una vida útil considerablemente extensa, puesto que puede ser de 400.000 kilómetros. A partir de ese punto, es muy probable que comience a experimentar problemas técnicos y el consumo de combustible se incremente de forma exponencial. En esos casos, resulta imprescindible cambiarlo.

Además, debe tenerse en cuenta que determinados malos hábitos de la conducción también puede acortar la vida útil del catalizador y demás piezas claves del motor.

Otros componentes

El resto de los elementos del coche, aunque dependerá del uso que hagas del vehículo, los elementos del vehículo no tienen una fecha de caducidad claramente señalada. Es más, muchos de los componentes están diseñados para resistir el paso del tiempo durante toda la vida útil del vehículo; lo que no es excusa para no realizar las debidas revisiones y afrontar el recambio de piezas que se hayan deteriorado prematuramente.

Debes tener en cuenta que la falta de uso del vehículo puede hacer que determinados fluidos se deterioren hasta el punto de tener que ser reemplazados. Lo mismo podemos decir de determinados elementos del equipamiento como el propio sistema de aire acondicionado.

Radiador

Hay que recordar que en un coche también podremos encontrar diferentes componentes debajo de la tapa del capó. Por ejemplo, entre ellos está, el radiador. Esta parte del coche se encuentra en el frontal del vehículo y es el responsable de mantener la temperatura del motor dentro de unos parámetros óptimos para su correcto funcionamiento. Está formado por miles de láminas metálicas a través de las cuales discurre líquido, en unos casos agua destilada y en otros líquido refrigerante. Suele llevar inscrito la palabra HOT para advertirnos que está a alta temperatura.

Caja de fusibles

Otro de los componentes que podemos encontrar es la caja de fusibles. Se trata de la caja negra en la que se encuentran en su interior las protecciones eléctricas para los distintos elementos del motor. Aquí no tenemos que hacer nada con ella, simplemente comprobar que está correctamente cerrada para evitar que pueda entrar humedad en su interior que podría provocarnos una avería.

El líquido del parabrisas

El depósito es fácilmente reconocible porque tiene un tapón azul con un pictograma como el de la foto que es el símbolo internacional de los limpiaparabrisas. Para rellenarlo solo tendremos que abrirlo y rellenarlo. No contiene señales de máximo ni mínimo por lo que la única precaución es que no nos rebose por fuera.

Acerca de Lorena Gonzalez

Soy una Joven blogger apasionada de las redes sociales. Me encanta escribir sobre todo tipo de temas y en especial de automoción

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